
Gastón Intelisano
argentina
(Buenos Aires, 1978) es la voz más autorizada del policial forense en Argentina, un autor cuya ficción se nutre directamente de su experiencia como Licenciado en Criminalística. Su obra fue reconocida internacionalmente cuando fue elegido para representar al país en Getafe Negro, el prestigioso festival de novela negra de Madrid. Es el creador de la exitosa saga protagonizada por el investigador Santiago Soler, que ya cuenta con seis novelas. Su autoridad en la materia quedó consolidada con la publicación de su libro de no-ficción ELEMENTAL, mi querida ciencia (forense) en la prestigiosa colección "Ciencia que ladra" de Siglo XXI Editores.
La autenticidad de su narrativa proviene de una carrera de campo: como Perito del Poder Judicial, ha asistido a innumerables escenas de crímenes y autopsias, y actualmente colabora con el Equipo de Antropología Forense del Banco Nacional de Datos Genéticos. Esta experiencia real, que lo ha convertido en un referente mediático como columnista en CNN Radio, dota a su obra de un realismo y una precisión técnica que lo distinguen de cualquier otro autor del género.
BIO
OBRA

Modus Operandi
Lo que comienza con la muerte de dos mujeres, en apariencia desconectadas, irá tomando caminos paralelos, cuando encuentren en ambos cuerpos evidencias físicas y heridas muy similares entre sí. Aparecerán entonces, más cuerpos, lo que los hará pensar que se enfrentan a un asesino en serie.
Las conexiones entre las víctimas llevará a los investigadores hasta la Ciudad de Buenos Aires, donde el caso se transformará en una investigación federal. Y algo que ocurrió hace mucho tiempo atrás, los ayudará a que las pistas vayan encajando como las piezas de un rompecabezas siniestro...
Santiago Soler, Jefe de la UEC del ICF de la Ciudad de Mar del Plata, debe asistir a un nuevo lugar de los hechos en horas de la madrugada, menos de veinticuatro horas después de estar investigando el hallazgo del cuerpo de una mujer no identificada. El segundo cadáver es encontrado semidesnudo y rodeado de extraños símbolos alrededor. ¿Se trata de un crimen ritualista? ¿Están conectados ambos crímenes?
Las lesiones entre víctimas son disímiles, así como los mecanismos de muerte, pero ambos cuerpos presentan rastros de una extraña sustancia. Alguien ha pintado sus rostros con una pigmento que, bajo la luz ultravioleta, emite un intenso y fugaz brillo, como el de un fuego fatuo. Todo se complicará cuando se develen sus identidades. El caso llevará a Soler a adentrarse en el oscuro mundo de la brujería, el crimen organizado, las investigaciones periodísticas y la corrupción en las altas esferas del poder.
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Fuego Fatuo

